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Luisa Cárdenas | Diego Martínez 

Diego nació el 18 agosto de 1937 en la calle Mesones y Luisa el día 19 de enero de 1940 en la calle Fuente. Diego comenta que su madre estaba en la huerta de Gete y se puso de parto, su padre la montó en una burra y casi no llega al pueblo, dando a luz en la casa del Tío General. El Tío General era su tío Bartolo que crió a su madre ya que la abuela murió de parto.

Entrevista Completa 


Diego nació el 18 agosto de 1937 en la calle Mesones y Luisa el día 19 de enero de 1940 en la calle Fuente. Diego comenta que su madre estaba en la huerta de Gete y se puso de parto, su padre la montó en una burra y casi no llega al pueblo, dando a luz en la casa del Tío General. El Tío General era su tío Bartolo que crió a su madre ya que la abuela murió de parto. El apodo de Diego es Barreras aunque hay algún testarudo que le llama el General, porque se fue vivir con el Tío General cuando tenía 6 años hasta los 18 años. 

El mote Barreras está relacionado con la siguiente anécdota: su abuelo, que era pastor, le comento a su mujer: “voy a ligar con el tío canario y durante la liga comentan que al día siguiente irían a Jaén. El tío Canario le dice que le espera en la Puerta Barrera. El abuelo por la mañana coge la capacha de madrugada y se va andando a Jaén llegando antes que el Tío Canario, que se había ido en La Viajera. Cuando se encontraron le pregunta: “Nene, ¿ya estás aquí?” y responde - ¡cómo me dijiste que quedábamos en Puerta Barrera! y así se quedó con el mote. 

El mote de Luisa es El Tuno, que lo heredó de su padre. Piensa que su padre era un “tunante” Cuenta Diego que en esta época había mucha hambre y el alcalde del pueblo, don Antonio Román, acordó que aquella familia que tuviese un número elevado de hijos se fueran a vivir con las familias más pudientes del pueblo para poder subsistir. Durante el día las familias más adineradas daban de comer a los niños y por la noche volvían a sus casas.
Eran vecinos y Diego se fue a trabajar a Pamplona y su madre le avisó: “que te quitan la Luisa”. Un día que Luisa va por agua con un cántaro le llama la atención porque le va a decir una cosa: “que yo estoy por ti y que si quieres que nos pongamos novios” y el cántaro estuvo a punto de caerse. De soltero, Diego estuvo trabajando con su padre y hermano durante dos años en la cuesta San Miguel, de Pamplona a Burlada, ampliando la carretera. Después trabajó en la obra y posteriormente en la temporada de recogida de patatas. Comenta que no había trabajo en el pueblo. Se casaron el 1 de enero de 1965 y tres meses después Diego comienza a trabajar en la fábrica de automóviles de la empresa Citroën en París, con un contrato de 6 meses. Repitió otro contrato en Francia en una fábrica de zumo de manzanas. Le ofrecen renovar pero Luisa está embarazada y vuelve a España. En esta época ahorró dinero ya que la empresa pagaba la habitación de hotel donde dormía con otros 6 trabajadores, aunque él tenía que lavarse la ropa y hacerse la comida. Posteriormente, trabajaron ambos durante siete años en Torroella de Montgrí, en Gerona, en los hoteles, y después se vienen a Jaén. Después Luisa ha trabajado durante 21 años de cocinera en el colegio de Las Teresianas y los veranos se desplaza a Gerona a trabajar en la cocina del camping. Recuerdan la vida de años pasados, sobre todo los veranos que había bailes y verbenas. La principal distracción para los jóvenes era ver pasar a las muchachas por las esquinas.

Diego comenta que gracias al Tío General no pasó hambre y cuenta una anécdota: Se llenó los bolsillos de higos pasados y en la Era Nueva estaba Juan Quejigares y Andrés el Chato, que estaban jugando a las bolas, cuando llegó les enseñó los higos y le tuvo que dar la mitad a Quejigares, Andrés no quiso. Tienen un hijo, Cristóbal, y dos hijas, Ramona y Josefina, así como 6 nietos Todos ellos viven en Jaén. Como son mayores normalmente viven en Jaén en la temporada de invierno y la de verano en Albanchez de Mágina. Para Luisa la vida ha sido dura, sin calefacción, cuidando de los hijos con poca ayuda, pero que fueron muy felices. Ambos desean a sus hijos que sean honrados y trabajadores.
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